Biografía · trayectoria

# Programo desde 1998. Esta es la forma larga.

Soy Jonathan. Llevo más de 25 años traduciendo lo confuso en sistemas que se explican solos. Aquí cuento cómo llegué hasta acá y qué me importa cuando construyo.

La forma corta

Nací en Guadalajara en 1986, en una casa chica de la colonia Benito Juárez. Familia humilde pero muy trabajadora — mi padre hacía tres trabajos para darnos lo mejor que podía.

Empecé a programar en 1998, en primero de secundaria, frente a una de las primeras aulas de cómputo de la ciudad. Visual Basic, MS-DOS, y la sensación de poder hacer algo que no se podía hacer en ningún otro lado.

Dos terceras partes de mi vida las he pasado escribiendo código. Ese hecho me sigue pareciendo improbable. Y la pregunta que me ha guiado es la misma desde entonces: ¿cómo hago que esto que está roto, se entienda?

Trayectoria

## De primer commit a fundador.

  1. 2024 — hoy Fundador & ingeniero · DantukiSoft Estudio de software a la medida para empresas que valoran las cosas bien hechas. La apuesta por lo propio.
  2. 2019 — 2023 Desarrollo a la medida · Puerto Vallarta Construí el ERP de una empresa local, sus integraciones con terceros y su sitio corporativo. El regreso de lleno al código.
  3. 2013 — 2019 Liderazgo regional · Tiendas Elektra (Grupo Salinas) Del puesto más bajo a una posición regional, formando líderes de tienda. El liderazgo que no se aprende programando.
  4. 2011 — 2013 Socio fundador · Web Factory Studio Estudio de diseño y desarrollo en Puerto Vallarta. Mi primer intento de construir algo mío.
  5. 2004 — 2011 De soporte a gerente de sistemas · Grupo Valoz / CRM Mexicana Entré arreglando una falla; salí dirigiendo el área. El “callo” que no enseña la escuela.
  6. 2005 — 2010 Ingeniería Electrónica · CETI Colomos (Zapopan) Especialidad en Desarrollo de Software, estudiando mientras trabajaba. Más tarde, dos semestres de Ingeniería Telemática en el CUC de Puerto Vallarta.
  7. 2001 — 2004 Primeras páginas web · CONALEP Una beca, mi primera computadora propia, HTML y CSS. Aquí nace “JhonGDL”.
  8. 1998 — 2001 Primer programa · Secundaria Técnica #22 Elegí Programador y Analista de Sistemas. Mi primer gran proyecto fue un punto de venta… en un diskette que se perdió.

La forma larga · orígenes

## Una casita en la Benito Juárez.

Crecí en una familia humilde pero muy trabajadora. Cuando tus padres apenas y con complicaciones alcanzaron la educación básica, lo que se busca siempre es que tus hijos no pasen por lo mismo. Así que la escuela no era opcional: era la salida, y yo resulté ser bueno para ella.

La primaria Urbana 752 me dio las primeras pistas — Olimpiadas del Conocimiento, buenos resultados (aunque no gané) — de que mi cabeza funcionaba ligeramente bien. Pero la magia empezó en la Secundaria Técnica #22. Había que elegir un oficio: carpintería, mecánica, mecanografía, corte y confección… o Programador y Analista de Sistemas Computacionales. Todavía hoy suena rimbombante; imagínate hace casi tres décadas.

Mi escuela formaba parte de un piloto tecnológico del estado, una de las primeras con aula de cómputo antes de que el Y2K siquiera sonara. Ahí toqué una computadora por primera vez. Me asombraba que en un CD cupiera información, no solo música — amé la Encarta, que me ahorraba ir por libros. Visual Basic y MS-DOS fueron mis primeras herramientas, y mi primer gran proyecto fue un punto de venta. Lo logré, funcionó… y el diskette, en algún punto, se perdió.

Quise estampar aquí el nombre del profesor que vio en mí a un programador, el que me enseñó y me guió. Lo busqué en redes y lo encontré: hoy lo único que queda de él en internet son litigios por fraude. Una lástima — me habría gustado rendirle algún tributo.

La forma larga · el oficio

## El callo que no enseña la escuela.

En el CONALEP, otra beca me alcanzó para mi primera computadora propia. Ahí llegaron HTML y CSS, y mis primeras páginas web. Hice el sitio del antiquísimo y legendario podcast ECDQEMSD, y de ahí me quedó el sobrenombre que conservo hasta hoy: Jhon de Guadalajara — JhonGDL para los compas.

Gracias a mi hermano del alma, Iván, entré a una pequeña empresa de telemercadeo. Iba a durar una semana, hasta que una falla técnica paralizó todo y, por pura curiosidad, arreglé mi equipo y me puse a trabajar. El gerente lo vio, me preguntó cómo lo hice y, con muchos recaudos, me pidió hacerlo para todos. Minutos después la empresa entera estaba de vuelta. Ese día me gané su confianza.

Lo que siguió fue una escalada: soporte técnico, analista, supervisor, gerente de sistemas. Varios años en Grupo Valoz y su filial CRM Mexicana me dieron el callo que no aprendes en la escuela. Hasta que la crisis bancaria de 2008 alcanzó a esas empresas que tanto me dieron, y poco a poco llegaron a su final.

En paralelo, sin soltar el trabajo, estudié Ingeniería Electrónica con especialidad en Desarrollo de Software en el CETI — el Centro de Enseñanza Técnica Industrial de Zapopan, por el rumbo de Providencia. La teoría que le faltaba al callo.

La forma larga · el pivote

## Buscar norte, varias veces.

En 2011 me sumé a Web Factory Studio, un estudio de diseño y desarrollo en Puerto Vallarta — y ahí mismo cursé dos semestres de Ingeniería Telemática en el CUC, el Centro Universitario de la Costa. Un par de años después, las cosas con mi socio se quebrantaron y otra vez tocaba buscar norte. Para complicarlo, un accidente en motocicleta me afectó la movilidad del brazo izquierdo y limitó mi tiempo frente al teclado. Había que reinventarse.

Mi experiencia con equipos y el liderazgo que ya traía me abrieron la puerta del retail. Pasé casi siete años en Tiendas Elektra, de Grupo Salinas, escalando desde el puesto más bajo hasta una posición regional: formando líderes de tienda, competitivos y orientados al cumplimiento de políticas, procedimientos y objetivos. Cuando esa etapa terminó, un conocido me encarriló de nuevo en una empresa local de Vallarta, donde construimos su ERP, sus integraciones con terceros y su sitio corporativo.

En medio de todo eso, en 2021, llegó Esthela — y con ella un nuevo capítulo. Su apoyo, su amor y su cariño fueron la pieza que me faltaba: sin ella, sencillamente no me habría atrevido. En 2023 decidimos que era momento de ir por lo propio, y en 2024 fundé DantukiSoft. Después de tantas vueltas, por fin estoy escribiendo mi propio código fuente — y no lo escribo solo.

Cómo trabajo

## Cuatro reglas que me ahorran discusiones.

  1. 01

    Boring tech para problemas aburridos.

    La mayoría de proyectos no necesitan el último framework. Necesitan que alguien siga ahí seis meses después.

  2. 02

    El código se lee diez veces por cada vez que se escribe.

    Si cuesta entenderlo, no terminé el trabajo. Nombres claros, funciones cortas, comentarios solo cuando el porqué no es obvio.

  3. 03

    Los demos venden mejor que las docs.

    La gente cree lo que ve funcionar. Construyo prototipos primero, presentaciones después.

  4. 04

    Performance es accesibilidad.

    Un sitio lento excluye a quien tiene un teléfono viejo o una red incierta. Optimizar es respeto.

Lo que me mueve

Vengo de una familia que entendió temprano que la educación era la salida, y de un padre que hacía tres trabajos sin quejarse. Esa terquedad la heredé. Pero DantukiSoft no es obra de un solo necio: sus pilares más importantes son Esthela, mi esposa, y Dante, mi hijo. El apoyo, el amor y el cariño de Esthela son los cimientos sobre los que me atreví a construir lo propio. Lo que firmo como mío, en el fondo, lleva su nombre también.

Y está Dante. En algún momento se puso de apodo Dantuki3K — Dantuki tres mil — y ese nombre se me quedó grabado. Cuando llegó la hora de bautizar mi empresa, no lo pensé dos veces: DantukiSoft es, antes que nada, una dedicatoria a mi hijo. Cada línea que escribo bajo ese nombre es, de algún modo, para él.

Me obsesionan los detalles pequeños — la tipografía justa, la animación que aparece cuando debe, el copy que dice lo necesario. Aprendo leyendo código de gente que admiro, escribiendo el mío, y volviéndolo a leer seis meses después con un poco de vergüenza y mucho cariño.

Si tuviera que resumirlo en una frase, sería la misma que me define: un programador necio, escribiendo el código fuente de la felicidad.